Esta fuente analiza el preocupante deterioro del hielo marino en las Islas Reina Isabel de Canadá, una región históricamente conocida como el último refugio ártico. Investigaciones recientes del buque Amundsen revelan que el hielo, antes sólido y de varios metros de espesor, se ha vuelto frágil, delgado y propenso a derretirse. Aunque algunos datos sugerían una estabilidad temporal en el Ártico, los científicos advierten que el calentamiento global está rompiendo estas defensas naturales de forma acelerada. El adelantamiento del deshielo primaveral y los inviernos más cálidos amenazan con destruir este ecosistema crítico para la fauna polar. En última instancia, el texto subraya que incluso las zonas más resistentes del planeta están perdiendo su capacidad de conservar el hielo multianual.

La región de las Islas Reina Isabel (IEC) en el Ártico canadiense, designada como la «última zona de hielo» por su histórico hielo marino, el más antiguo y grueso del planeta, muestra signos alarmantes y prematuros de degradación. Una misión de investigación oceanográfica realizada en el verano de 2025 por el buque Amundsen de la Guardia Costera Canadiense reveló que el hielo era significativamente más delgado, blando y fácil de navegar de lo esperado, contradiciendo las predicciones de los modelos climáticos que señalaban esta área como el último refugio para el ecosistema ártico. A pesar de una aparente estabilización en la cobertura general de hielo marino ártico desde 2005, el análisis de datos satelitales y las observaciones directas en las IEC confirman un deterioro acelerado. La temporada de deshielo en esta zona ahora comienza cinco días antes por década en comparación con 1997, lo que provoca que incluso el robusto hielo multianual no pueda sobrevivir al verano. Los científicos advierten que la región ha pasado de ser un santuario a un lugar donde el hielo más antiguo «vendrá a morir».
Un Refugio Ártico en Peligro
Los fiordos de las Islas Reina Isabel (IEC), situados en el extremo norte del Ártico canadiense, albergan el hielo marino más antiguo y denso del mundo. Históricamente, esta región ha sido impenetrable para los rompehielos. El proceso de formación de este hielo comienza en las aguas al norte de Siberia; las corrientes oceánicas lo transportan a través del Polo Norte hasta que se acumula contra las costas de las IEC. Allí, queda atrapado en canales estrechos que lo protegen del aire cálido y las corrientes, permitiendo su consolidación a lo largo del tiempo.
En 2015, el Fondo Mundial para la Naturaleza de Canadá acuñó el término «última zona de hielo» para destacar la importancia de la región como el santuario final proyectado para osos polares y otras especies árticas dependientes del hielo, en un esfuerzo por promover su preservación. Sin embargo, el calentamiento global, que afecta al Ártico a un ritmo cuatro veces superior al del resto del planeta, está socavando la resiliencia de esta fortaleza de hielo.
Evidencia de Campo: Hallazgos de la Misión Amundsen (2025)
En el verano de 2025, el buque de la Guardia Costera Canadiense Amundsen llevó a cabo la primera misión integral de investigación oceanográfica en el archipiélago de las IEC. Los hallazgos, presentados en la reunión anual de ArcticNet en diciembre de 2025, ofrecieron una visión directa y preocupante del estado del hielo.
- Navegación Inesperadamente Fácil: El capitán del Amundsen, Pascal Pellerin, señaló que el hielo «fue mucho más fácil de atravesar de lo esperado». Los témpanos, que se preveía que tuvieran varios metros de espesor, estaban rotos y blandos.
- Condición del Hielo Multianual: David Babb, oceanógrafo de la Universidad de Manitoba y líder de la expedición, expresó su sorpresa: «Realmente pensé que el hielo multianual sería más grueso y sólido».
- Observaciones Detalladas:
- El equipo observó hielo delgado extendiéndose profundamente en los fiordos, que se suponía que estaban protegidos.
- Los núcleos extraídos de témpanos de 6 a 7 metros de espesor revelaron interiores que no estaban completamente congelados. Según Babb, esto lo hace «más susceptible a derretirse».
- La misión, diseñada para inspeccionar hielo, agua y sedimentos, confirmó en el terreno el declive que los datos satelitales sugerían.
Análisis Científico y Tendencias a Largo Plazo
Si bien un estudio de agosto de 2025 publicado en Geophysical Research Letters sugirió que la pérdida general de hielo marino en el Ártico se había estabilizado desde 2005 debido a variaciones naturales que compensan el calentamiento, la situación en las IEC cuenta una historia diferente. David Babb afirma que, durante la última década, «observamos un deterioro en las condiciones del IEC».
El análisis de datos satelitales recientes, presentado por Mallik Mahmud, especialista en teledetección de la Universidad McGill, cuantifica este deterioro:
- Inicio Temprano del Deshielo: Desde 1997, el hielo en las IEC ha comenzado a derretirse 5 días antes por cada década que pasa.
- Consecuencias del Deshielo Prolongado: Este período extendido de deshielo significa que incluso el hielo más grueso y antiguo sufre un desgaste significativo durante el verano.
La conclusión de Mahmud es contundente y redefine el papel de la región:
«El hielo multianual solía tener un refugio en el QEI. Ahora, vendrá aquí a morir».
Factores Agravantes: El Impacto de las Condiciones de 2024
El año 2024 fue particularmente perjudicial para el hielo de la región, ilustrando la creciente vulnerabilidad de la zona a eventos climáticos extremos, los cuales se prevé que se repitan. Varios factores se combinaron para debilitar el hielo:
- Invierno Cálido: Un invierno inusualmente cálido en el Ártico canadiense resultó en una capa de hielo más delgada al comienzo de la temporada de deshielo primaveral.
- Menor Aporte de Hielo: Menos hielo fue transportado a la región desde otras partes del Ártico.
- Congelación Tardía: El inicio de la congelación en otoño se retrasó más de lo habitual.
Según Mallik Mahmud, la combinación de estos factores fue crítica: «El hielo simplemente no tuvo tiempo de sobrevivir al verano». Este evento demuestra que la «última zona de hielo» ya no es inmune a las variaciones estacionales extremas impulsadas por el cambio climático.
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