Estrategias Nutricionales para la Preservación Muscular en Enfermedades Crónicas: HMB y Proteínas

El texto describe el uso de estrategias nutricionales avanzadas para combatir el deterioro de la masa muscular en pacientes con enfermedades crónicas. El enfoque principal se centra en la suplementación con β-hidroxi-β-metilbutirato (HMB) y la ingesta de proteínas de alta calidad, demostrando su eficacia para preservar y aumentar el músculo. Se examinan múltiples metaanálisis que respaldan que el HMB mejora significativamente la masa muscular, la fuerza y la recuperación, especialmente en adultos mayores y cuando se administra en dosis de 3 g/día por más de 12 semanas. Además, se enfatiza que una ingesta proteica adecuada (1,2-1,5 g/kg/día) es crucial y que la combinación de HMB con ejercicio de resistencia potencia sinérgicamente los resultados. Finalmente, se discuten las aplicaciones clínicas de estas intervenciones en condiciones como la enfermedad renal crónica, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la caquexia por cáncer, recomendando un esquema nutricional específico para pacientes con riesgo de sarcopenia.

El deterioro de la masa y función muscular es una complicación prevalente y debilitante en pacientes con enfermedades crónicas, impactando negativamente su funcionalidad y pronóstico clínico. La evidencia científica actual respalda dos estrategias nutricionales clave para contrarrestar esta condición: la suplementación con β-hidroxi-β-metilbutirato (HMB) y el aumento en la ingesta de proteínas de alta calidad.

El HMB, un metabolito de la leucina, ha demostrado consistentemente en múltiples metanálisis su capacidad para aumentar la masa muscular, la masa libre de grasa y la fuerza. Su efectividad es particularmente notable en adultos mayores de 60 años y en intervenciones con una duración superior a las 8-12 semanas. La dosis óptima recomendada es de 3 g/día, fraccionada en dos tomas, sin efectos adversos significativos reportados.

Paralelamente, una ingesta proteica elevada (1,2-1,5 g/kg/día) es fundamental para superar la resistencia anabólica característica de estas poblaciones. Esta estrategia no solo preserva el músculo, sino que también mejora la composición corporal y la salud metabólica. La combinación de HMB y proteínas con ejercicio de resistencia genera un efecto sinérgico, potenciando los resultados anabólicos y acelerando la recuperación. Estas intervenciones nutricionales basadas en evidencia deben considerarse un pilar en el manejo multidisciplinario de pacientes con riesgo de sarcopenia y deterioro muscular.

1. El Desafío del Deterioro Muscular en Patologías Crónicas

La pérdida de masa muscular representa una complicación frecuente y grave en pacientes que padecen enfermedades crónicas. Este deterioro no solo disminuye la calidad de vida y la capacidad funcional del individuo, sino que también empeora el pronóstico clínico general. En respuesta a este desafío, han surgido estrategias nutricionales específicas con un sólido respaldo científico, centradas en el uso de HMB y proteínas de alto valor biológico para preservar la salud muscular.

2. β-hidroxi-β-metilbutirato (HMB): Evidencia y Mecanismos

El HMB es un metabolito del aminoácido esencial leucina que ejerce potentes propiedades anabólicas (construcción muscular) y anticatabólicas (prevención de la degradación muscular) en el tejido esquelético.

Mecanismos de Acción

El efecto del HMB es multifactorial y se basa en tres acciones biológicas principales:

  • Activación de la vía mTOR: Estimula la ruta metabólica central responsable de la síntesis de proteínas musculares.
  • Inhibición del sistema ubiquitina-proteasoma: Bloquea el principal mecanismo de degradación de proteínas en las células musculares.
  • Estimulación de células satélite: Promueve la actividad de las células madre musculares, que son cruciales para la reparación y regeneración del tejido.

Evidencia Científica de la Suplementación con HMB

Múltiples metanálisis han confirmado la eficacia del HMB en diversas poblaciones y contextos clínicos.

Población/ContextoHallazgos ClaveCita del Estudio
Población GeneralAumento significativo de: <br> • Masa muscular (ES: 0,21) <br> • Masa libre de grasa (ES: 0,22) <br> • Índice de fuerza muscular (ES: 0,27)Metanálisis de metanálisis, 2025 (11 estudios)
Adultos >50 añosMejoras significativas en: <br> • Masa magra (DMC: 0,28 kg) <br> • Fuerza de prensión (DMC: 0,54 kg) <br> • Velocidad de marcha (DMC: 0,06 m/s)Metanálisis, (21 ensayos, 1935 participantes)
Pacientes con SarcopeniaMejora significativa de la fuerza de prensión manual.Metanálisis, 2024
Pacientes QuirúrgicosReducción significativa de: <br> • Estancia hospitalaria (DM: -0,90 días) <br> • Complicaciones posoperatorias (RR: 0,50)Metanálisis, (11 ensayos, 575 pacientes)

Los efectos del HMB son especialmente marcados en adultos mayores de 60 años y cuando la intervención se extiende por más de 8 semanas.

Dosificación, Seguridad y Sinergias

  • Dosis Óptima: 3 g/día, administrados durante un periodo superior a 12 semanas.
  • Administración: Se recomienda fraccionar la dosis (dos veces al día) para mejorar la adherencia y la efectividad en comparación con una dosis única.
  • Seguridad: No se han reportado efectos adversos significativos con dosis de hasta 3 g/día, incluso en periodos prolongados.
  • Cosuplementación: La combinación con calcio potencia los efectos sobre la fuerza muscular, dado el rol del calcio en la contracción y transmisión neuromuscular.

3. El Rol Fundamental de las Proteínas de Alta Calidad

Una ingesta adecuada de proteínas es un pilar esencial para el mantenimiento de la masa muscular, especialmente en pacientes con enfermedades crónicas que presentan «resistencia anabólica», una condición que reduce la capacidad del cuerpo para construir músculo.

  • Ingesta Proteica Elevada: En adultos mayores con sarcopenia, una dieta con 1,2 g/kg/día de proteína, en comparación con la ingesta estándar de 0,8 g/kg/día, produce mejoras significativas en la fuerza muscular.
  • Mejoras en la Composición Corporal: Este aumento en la ingesta proteica también reduce la circunferencia de la cintura y la masa grasa, incluyendo el tejido adiposo intermuscular y la grasa subcutánea, mejorando así la salud metabólica general.
  • Efectividad de la Suplementación: En adultos mayores sarcopénicos o frágiles, la suplementación con proteínas aumenta de forma significativa la masa magra (DME: 0,982) y mejora los resultados funcionales (DME: 1,211).

4. Sinergia con el Ejercicio y Aplicaciones Clínicas

La combinación de intervenciones nutricionales con actividad física potencia los beneficios sobre la salud muscular.

Combinación con Ejercicio de Resistencia

La suplementación con HMB y el ejercicio de resistencia tienen un efecto sinérgico. El HMB no solo promueve la hipertrofia muscular, sino que también atenúa el daño muscular inducido por el ejercicio, lo que facilita una recuperación más rápida y eficiente. Este doble efecto lo convierte en una herramienta valiosa tanto para atletas como para pacientes en rehabilitación.

Aplicaciones Clínicas Específicas

  • Enfermedad Renal Crónica (ERC): Contrario al paradigma de restricción proteica, evidencia reciente muestra que una mayor ingesta de proteínas (1,00 vs 0,80 g/kg/día) se asocia con una menor mortalidad en pacientes con ERC en estadios 1-3 (HR: 0,88).
  • Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC): La sarcopenia afecta a un 20-40% de estos pacientes. Aunque se necesita más investigación, las intervenciones que combinan HMB y proteínas de alta calidad muestran un gran potencial para mitigar el deterioro muscular.
  • Cáncer y Caquexia: El ensayo clínico NOURISH (fase II) evaluó una fórmula de HMB/arginina/glutamina en pacientes con cáncer de pulmón avanzado. El estudio finalizó prematuramente debido a una baja adherencia, atribuida principalmente a la palatabilidad del suplemento. Esto subraya la importancia de abordar la aceptabilidad del producto para maximizar su eficacia en poblaciones vulnerables.

Conclusiones y Recomendaciones Prácticas

La suplementación con HMB y proteínas de alta calidad constituye una estrategia nutricional sólida y basada en evidencia para preservar y aumentar la masa muscular en pacientes con enfermedades crónicas, especialmente en adultos mayores. Los beneficios se maximizan con intervenciones a largo plazo (>12 semanas) y en combinación con ejercicio de resistencia.

Para pacientes con riesgo de sarcopenia, la evidencia actual respalda las siguientes recomendaciones:

  • HMB:
    • Dosis: 3 g/día.
    • Administración: Dividida en dos tomas diarias.
    • Duración: Mínimo de 12 semanas.
    • Combinación: Puede asociarse con calcio y vitamina D para potenciar sus efectos.
  • Proteínas:
    • Ingesta: 1,2 – 1,5 g/kg/día.
    • Calidad: Priorizar fuentes de alto valor biológico, incluyendo suplementos.
    • Distribución: Repartir la ingesta a lo largo del día para una mejor síntesis muscular.

Ante el envejecimiento de la población y la alta prevalencia de enfermedades crónicas, estas intervenciones nutricionales deben ser consideradas como una parte integral del manejo multidisciplinario del paciente.

seguime en youtube!!


Descubre más desde La Red Cientifica

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.