Este articulo describe un ejemplo sorprendente y perverso de parasitismo social entre hormigas, documentado en un artículo de Current Biology. Específicamente, se centra en las reinas invasoras de la especie Lasius orientalis, que manipulan a las obreras huéspedes de L. flavus para que cometan matricidio, es decir, maten a su propia reina madre. Este comportamiento implica que la reina parásita enmascara su olor y luego rocía a la reina anfitriona con un fluido abdominal que transforma su olor, haciendo que las obreras la perciban como una enemiga. Los científicos explican que esta estrategia es una forma menos arriesgada para la invasora de tomar el control de la colonia, ya que evita la confrontación directa, permitiendo que las hormigas hijas hagan el «trabajo sucio». El fenómeno del matricidio manipulado se considera un «nuevo nivel de explotación» en el reino animal.

Un estudio reciente publicado en Current Biology revela una estrategia de parasitismo social excepcionalmente sofisticada y macabra empleada por reinas de hormigas parásitas, como Lasius orientalis. En lugar de matar directamente a la reina de una colonia anfitriona (L. flavus), la reina invasora manipula a las hormigas obreras para que cometan matricidio, atacando y matando a su propia madre.
El mecanismo se desarrolla en varias etapas: la reina parásita se infiltra en la colonia y adquiere su olor característico para pasar desapercibida. Luego, localiza a la reina anfitriona y la rocía con un fluido abdominal, probablemente con ácido fórmico. Esta sustancia enmascara el olor natural de la reina, haciendo que sus propias obreras la perciban como una amenaza enemiga. Tras el ataque fatal de las obreras, la reina parásita usurpa el trono, y las obreras anfitrionas crían su prole hasta que la colonia original se extingue.
Este comportamiento, descrito por la entomóloga Jessica Purcell como «un nuevo nivel de explotación», representa una ventaja evolutiva significativa para la parásita. Al incitar a las hijas a realizar el «trabajo sucio», la usurpadora evita los peligros de un enfrentamiento directo, que es una táctica «muy brutal» y arriesgada que la dejaría vulnerable a la defensa de las obreras. El hallazgo subraya cómo estudios observacionales detallados pueden desvelar interacciones biológicas complejas y asombrosas en el mundo natural.
Participantes Clave en el Estudio y Observación
| Entidad | Especie / Rol | Descripción |
| Reina Parásita | Lasius orientalis / L. umbratus | Se infiltra en colonias de otras especies para usurpar el control. |
| Colonia Anfitriona | Lasius flavus / L. japonicus | Su reina es asesinada y sus obreras son explotadas para criar la prole de la parásita. |
Descubrimiento de un Comportamiento Parasitario Único
El fenómeno fue inicialmente observado por Taku Shimada, un entusiasta de las hormigas, quien crió en cautiverio a una reina de Lasius orientalis recién apareada. Para presenciar la toma de control de una colonia, introdujo a esta reina en una colonia de L. flavus y filmó la interacción. Los videos revelaron un hecho impactante: las hormigas obreras de L. flavus atacaron y mataron a su propia reina.
Este hallazgo capturó la atención del ecólogo del comportamiento Keizo Takasuka, quien describió su reacción con la frase: «Me quedé sin palabras». Posteriormente, Takasuka confirmó que este patrón macabro no era un caso aislado, al observar el mismo comportamiento en una especie relacionada, L. umbratus, que parasita a la especie L. japonicus.
El Mecanismo del Matricidio Inducido
El análisis del comportamiento reveló un proceso de manipulación química y social altamente efectivo, que se desarrolla en una secuencia clara:
- Infiltración y Camuflaje: La reina parásita invasora ingresa a la colonia anfitriona y se mezcla con las obreras, adquiriendo los olores característicos de la colonia para evitar levantar sospechas.
- Localización y Marcaje: Una vez dentro, localiza a la reina anfitriona. La usurpadora la rocía repetidamente con un fluido abdominal de olor fétido. Takasuka postula que esta sustancia probablemente contiene ácido fórmico.
- Manipulación del Olor: El fluido químico enmascara el olor natural de la reina anfitriona, alterando la percepción que sus propias obreras tienen de ella. Según Takasuka, esto la transforma «de madre a amenaza».
- Ataque y Matricidio: Engañadas por la señal química alterada, las obreras, que normalmente son súbditas devotas, atacan ferozmente y matan a su propia reina y madre. Mientras tanto, la reina parásita se retira para evitar el conflicto directo.
- Usurpación del Trono: Una vez que la reina anfitriona ha sido eliminada por su propia descendencia, la reina parásita regresa para tomar el control de la colonia. Pone sus huevos y las obreras anfitrionas restantes la sirven, incubando y cuidando la cría de la invasora hasta que mueren, momento en el cual la colonia se compone exclusivamente de la especie parásita.
Contexto Biológico
Parasitismo Social en Insectos
El comportamiento observado es un ejemplo extremo de parasitismo social, un fenómeno en el cual abejas, avispas y hormigas explotan el comportamiento social de otras especies para su propio beneficio. Otras formas de este parasitismo incluyen:
- Depender de otras especies para criar a sus crías.
- Robar crías de otras colonias para aumentar su propia fuerza de trabajo.
Las especies que, como L. orientalis, usurpan una colonia existente tras matar a su reina son conocidas como «parásitos sociales temporales» y son consideradas particularmente raras.
El Matricidio en el Reino Animal
El matricidio, el acto de matar a la propia madre, es un suceso relativamente raro en la naturaleza. Cuando ocurre, generalmente confiere alguna ventaja evolutiva directa a la descendencia o a la propagación de los genes de la madre (por ejemplo, cuando la descendencia se alimenta del cuerpo de la madre para sobrevivir). Sin embargo, en este caso, el comportamiento no beneficia en absoluto a las hormigas obreras o a su reina. La única beneficiaria es la reina parásita, que asegura la supervivencia y propagación de sus propios genes.
Como lo resume la entomóloga Jessica Purcell, este comportamiento representa «un nuevo nivel de explotación» en el mundo natural.
Ventajas Estratégicas de la Manipulación
La estrategia de inducir el matricidio, en lugar de un ataque directo, ofrece ventajas cruciales para la reina parásita. Christian Rabeling, biólogo evolutivo, explica por qué la confrontación directa es una opción menos deseable:
- Peligro del Combate Directo: Matar a una reina rival es una acción «muy brutal». El proceso puede implicar cortar extremidades, alas y antenas, seguido de decapitación o una mordedura en la garganta que conduce a una muerte lenta por inanición.
- Vulnerabilidad a la Defensa: Durante un ataque tan prolongado y violento, la reina invasora queda expuesta a la defensa de las hormigas obreras, que suelen proteger ferozmente a su madre.
- Seguridad y Eficiencia: Es una estrategia mucho más segura manipular a las obreras para que cometan el acto. Rabeling señala que la reina parásita simplemente «deja que ellas hagan el trabajo sucio», minimizando su propio riesgo y asegurando una toma de control más eficiente.
fuente: revista nature
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